COMUNICADO: La Sociedad de Escritores y Escritoras de Chile ante el fascismo.

SECH

La Sociedad de Escritores y Escritoras de Chile manifiesta su profunda preocupación ante el avance político del fascismo en el territorio y la amplia vitrina y cobertura otorgada a los históricos líderes nazi en la uniforme prensa nacional, que hoy se expresan en la arremetida electoral de José Antonio Kast, un personaje que, burla las disposiciones de la justicia, ampara en forma explícita a los más perversos sicópatas que perpetraron horrendos crímenes de lesa humanidad y a los cuales promete total impunidad; que celebra las aberraciones infames de la dictadura militar, y que anuncia en su programa el mayor retroceso de las últimas décadas en materia de derechos sociales y económicos, salud y pensiones, y de género contra la mujer, en particular. Ante ello, queremos recordar que la Casa del Escritor ha estado desde su fundación hace 90 años, estrechamente ligada a los procesos democráticos y a la más amplia libertad, y ha sido bastión de lucha cada vez que los tiempos históricos lo exigieron para salir en defensa de nuestro pueblo, de los derechos humanos y de la democracia.

Cuando nuestro gremio cumple 90 años de existencia, nos corresponde una vez más salir en defensa de la vida, de la cultura de la vida, de la esperanza de un pueblo que ha sido arrojado a la deriva de un sistema capitalista salvaje, excluido de una formación humana y pedagógica, que lo limita e impide crear espacios democráticos donde volcar su creatividad y energías.

Por todo ello hacemos un llamado a las y los escritores de nuestro país a volcar todos nuestros esfuerzos para salir en defensa de la democracia, orientando desde nuestro rol social, desde la palabra escrita y poética, aportando ideas y espíritu democrático a nuestro pueblo en estos tiempos de barbarie, sorteando así el cerco comunicacional de los medios hegemónicos de desinformación y tergiversación que sostienen al sistema, que impiden la libre y democrática circulación de ideas, el pensamiento crítico, fundamental para analizar y comprender las circunstancias históricas en las que nos encontramos atrapados.

Por todo ello llamamos a nuestro pueblo a rechazar las intentonas de resucitar el fascismo y sus representantes, que sus ridículas, trasnochadas y añejas campañas del terror no toquen nuestro espíritu, porque ese miedo que quisieran inocular en Usted, es otra de sus maniobras y manipulaciones. Nuestras ideas, nuestros programas son de esperanza y de paz, de soluciones ciertas a la marginación y a los bajos salarios, de soluciones ciertas a las pensiones de miedo, a una educación discriminatoria por una educación gratuita y de calidad, a una salud digna y en paz y en armonía.

Con el ejemplo de Gabriela Mistral y Pablo Neruda, nuestros nobeles, cantando a la vida con Violeta Parra, y Carlos Pezoa Véliz, Baldomero Lillo, Manuel Rojas, Carlos Droguett, Isidora Aguirre, Nicomedes Guzmán, Marta Brunet, María Luisa Bombal, Francisco Coloane y tantas y tantos otros que instalaron la belleza de lo humano en el centro de su poesía, en un diálogo con Chile y sus pueblos, y entregaron reflexión y dignidad a través de su obra. Que su memoria y su obra, sea el antídoto al fascismo y a la cultura de la muerte que cada tanto se apropia y enseñorea como la dictadura pinochetista en nuestra tierra.

Hoy, cuando ganamos el derecho a una nueva Constitución, es vital otorgarle a ésta un gobierno afín a los imaginarios sociales de nuestro pueblo, para recuperar efectivamente la dignidad con una Constitución hecha palabra y texto, que nuestra rica tradición cultural se asiente sin ceder espacio a políticas mercantilistas utilitarias que denigran al hombre en vez de ubicarlo en el centro de sus desvelos y objetivos.

Como escritores y escritoras comprometidos con Chile y su historia, llamamos a mantenernos alertas y a trabajar duramente para detener el peligroso avance del fascismo militante.

Directorio Nacional Sociedad de Escritores de Chile

Santiago, 23 de noviembre de 2021.

La carta de renuncia de Izkia Siches a la presidencia del COLMED para apoyar a Gabriel Boris en 2da. vuelta.

Jueves 25 de noviembre 2021

izkia

Carta a los médicos y médicas

A la comunidad médica,

 Me dirijo a ustedes para compartir el fruto de una reflexión personal y de mi deber como Presidenta del Colegio Médico.

Nací en Arica, me crié en Maipú y llegué a la Universidad de Chile luego de atravesar los obstáculos de una educación que nos separa. Como médica me formé en un Hospital Público, conozco las virtudes y desafíos de nuestro sistema de salud. Aprendí que la vida nos obliga a estar en constante tensión en la ruta hacia el desarrollo individual y colectivo. En lo personal, y al igual que muchos otros colegas, ha sido un reto muy difícil poder crecer en mi rol como médica, desenvolverme en mi rol como dirigente gremial y hacer florecer mi familia y mis seres queridos. Creo firmemente que tanto en estos como en otros ámbitos, el objetivo final no es otro que la construcción de una sociedad mejor, respetuosa de nuestras diversidades, atenta a las necesidades del otro, donde todos podamos colaborar con el fruto de nuestro trabajo. En suma, una sociedad más justa y así más saludable.

En este sentido, el proyecto que iniciamos hace años en el Colegio Médico buscaba mejorar las condiciones del trabajo médico, para poder entregar una mejor atención a quien lo requiera. Sabemos que la salud se determina en espacios mucho más alejados de la actividad asistencial: en los lugares de trabajo, en la interacción con el ambiente, en las condiciones materiales y sociales de existencia, en el respeto al otro. Ese ha sido nuestro norte, y en pos de este ideario hemos dedicado lo mejor de nosotros, y buena parte de nuestra vida profesional.

Tengo un gran respeto por nuestra institución, he crecido en ella y creo que en los años que hemos tenido el privilegio de conducir el Colegio Médico, hemos continuado el camino que ha sido trazado a través de varias generaciones de dirigentes de nuestro gremio. Asimismo, tengo un profundo cariño por la labor que hemos desempeñado y a la cual hemos dedicado lo mejor de nosotros. Hoy podemos decir que somos parte de una de las instituciones más confiables por la ciudadanía.

Nuestro país enfrenta un reto crucial hacia el futuro. En este momento histórico, creo que todos estamos llamados a dialogar y a contribuir a modelar el proyecto que soñamos para

nuestro país. En lo personal, estoy convencida que quiero colaborar en este camino hacia una sociedad mejor, un camino de derechos, en paz, en orden y entre todos.

Hoy creo necesario tomar una nueva avenida y contribuir para que el proyecto liderado por Gabriel Boric sea ciudadano, incorpore todas las miradas, avance en derechos y camine con la tranquilidad y seguridad que nuestros compatriotas piden.

Así como mi deber ético ha sido cuidar a nuestro Colegio Médico y colaborar en que sea una institución querida y respetada, siento que mi deber hoy es contribuir a que los desafíos que tenemos en salud comiencen por reconocer y defender lo logrado por décadas y alcanzar las mejoras que la población de forma transversal anhela.

Seguramente existirán colegas que no compartirán mi posición en relación a la elección presidencial en ciernes. Es especialmente por respeto a ellos que creo necesario delimitar claramente ambas avenidas. Por consideración a la historia y tradición de nuestro Colegio, he decidido dejar la presidencia del Colegio Médico, teniendo absoluta tranquilidad que el liderazgo y fortaleza de nuestros dirigentes continuará los desafíos de nuestro mandato.

Quisiera agradecer, a todas y todos, quienes han compartido este camino y nos han apoyado de manera incondicional. En especial a los dirigentes con los cuales me ha tocado construir y con los que hemos generado una relación de colaboración y trabajo fraterno.

Al dejar mi rol como Presidenta, dejo también una parte de mí, pero queda también intacto mi compromiso a colaborar en lo que se requiera ante los nuevos desafíos que se abrirán al interior del Colegio Médico. Convencida de que necesitamos aportar a mejorar nuestro país, me despido esperanzada en que en el futuro cercano todas las nuevas generaciones gocen, sin importar su condición social, de una salud que les permita desarrollar sus proyectos de vida, y de una medicina que los acompañe y trate en función de sus necesidades. Esto hemos soñado desde nuestra formación como médicos y ese sigue siendo hoy también mi sueño como médica, ciudadana y madre.

Izkia Siches Pastén

Ex-Presidenta Colegio Médico de Chile