OPINIÓN. El controversial debate militar en el conflicto Rusia-Ucrania, por Carlos Gutiérrez P.

rusia

Se hizo muy popular en la publicidad occidental la afirmación sobre la ineptitud y fracaso militar de la operación militar rusa, usando como aseveraciones la “imposibilidad de tomar la capital ucraniana”, “la contraofensiva ucraniana que hizo retroceder a las fuerzas rusas en la región de Kiev”, “la demora en derrotar a Ucrania”, el “estancamiento en la zona del Donbass”, la “heroica resistencia del ejército ucraniano”, y así un enorme etcétera.

Es claro que el último recurso en el relato occidental, ante la evidencia indiscutible de lo que sucede en el terreno militar y económico, dice relación con tratar de demostrar el fracaso de la operación militar por la lentitud misma de la guerra y los supuestos estancamientos operativos rusos. Por otra parte, alienta la posibilidad del éxito ucraniano en el terreno militar una vez que se entreguen armas pesadas por parte de Estados Unidos y sus países subordinados y se organice una contraofensiva general que derrote a los rusos.  

El éxito de un conflicto militar no se mide por si es rápido o lento (Estados Unidos estuvo más de 10 años en Afganistán y se tuvo que retirar derrotado estratégicamente; los países árabes se comprometieron en una guerra relámpago contra Israel en octubre de 1973, guerra del Yom Kipur, y perdieron); tampoco se mide por la cantidad de bajas, aunque pudiera ser éticamente criticable (la Unión Soviética perdió alrededor de 25 millones de habitantes en su guerra contra la invasión nazi, pero la derrotó y emergió como un poder global); incluso aunque pareciera ser paradójico tampoco es imprescindible ganar todas las batallas y aun así ganar la guerra (el caso más paradigmático es la guerra de Vietnam, donde efectivamente obtuvieron escasas victorias tácticas, pero fueron capaces de alcanzar sus objetivos políticos, independencia y unificación, derrotando a la súper potencia estadounidense). Por lo tanto, ejemplos en las múltiples opciones hay muchísimas.

El éxito de un conflicto militar se define por el logro de los objetivos políticos trazados, nunca olvidemos la máxima clausewitziana que la guerra es la continuación de la política por otros medios. El Plan Militar y la disposición de los medios y recursos militares estarán subordinados al logro de estos objetivos políticos. La conducción político-estratégica es responsabilidad del poder ejecutivo, y la conducción estratégica (o militar), es responsabilidad del Alto Mando Militar, en la forma en que cada país lo tenga estructurado y su responsabilidad es obtener las victorias militares que aseguren alcanzar los objetivos políticos. En este conflicto el conductor político ruso definió sus 4 objetivos:

1.- La no incorporación de Ucrania a la OTAN.

2.- La desmilitarización del país.

3.- La desnazificación de sus fuerzas

4.- La independencia de las regiones autónomas de Lugansk y Donetsk.

Veamos brevemente qué está pasando con cada uno de estos objetivos.

1.- Con el pasar del tiempo se han ido obteniendo mayores informaciones sobre la real presencia de la OTAN en Ucrania desde el año 2014, cuando ocurrió el golpe de estado. La presencia de asesores atlantistas, la entrega de armas y la formación de las fuerzas armadas ucranianas conformaban una realidad bastante creciente y se encaminaban directamente a un próximo ingreso formal a la alianza y una ocupación militar de las regiones que se habían autonomizado. Esto fue detenido por la operación militar rusa, y solo al final del conflicto se podrá despejar este punto, pero aparece evidente que la entrada en la OTAN no será posible.

2.- Los golpes militares rusos a la infraestructura aeroportuaria, centros de mando y control, comunicaciones, centros de entrenamiento y concentración de fuerzas, centros logísticos, han impedido el uso del poder aéreo ucraniano y especialmente la conducción unificada de la guerra. Lo que se aprecia técnicamente es que no existe un concepto de cómo enfrentar la guerra, no tienen la iniciativa estratégica, y por lo tanto solo pueden estructurar acciones defensivas usando posiciones fijas construidas durante estos 8 años en la línea de contacto con las repúblicas autónomas, y la morfología de las ciudades (barrios residenciales de edificios y centros industriales). El primer golpe estratégico ruso apuntó a desbaratar las condiciones básicas de la capacidad militar ucraniana.

Esto no implica una derrota total en sí misma, porque tienen todavía la capacidad de una defensa territorial parcial.

Recientemente el propio presidente Zelensky reconoció 1.474 ataques con misiles, disparando 2.275 tipos distintos de misiles (por simple sospecha debemos suponer que debieron haber sido más), golpeando duramente almacenamiento de combustible, arsenales, instalaciones del complejo militar-industrial, puntos de comunicación, sistemas de radio y los aeródromos.

La fuerza aérea ucraniana es casi inexistente. Fue golpeada en los primeros días en tierra y en los escasos combates aéreos producidos. Permanentemente siguen siendo derribados en las pocas salidas que realizan para apoyar acciones terrestres, pero siguen siendo aniquiladas por la aviación rusa y la defensa antiaérea (en estas bajas hay que considerar aviones y helicópteros de combate).

Los eficientes modelos de defensa aérea S-300 también han sido duramente golpeados, incluso los que fueron entregados por la República Checa a principios de mayo.

Junto a los sistemas de armas, hay que considerar a las tropas. Es evidente que un catastro verdadero de las bajas es inconcebible oficialmente, pero las pérdidas de efectivos ucranianos, en base a todas las fuentes relativamente serias, muestran que son muchísimas, ya sea en cuanto a muertos, heridos, desaparecidos y prisioneros.

Al no tener cifras oficiales, es posible tener una noción por aproximación en base a otras noticias. La primera de ellas es que Ucrania ha convocado a cuatro movilizaciones, lo que implica población en condiciones de reserva o directamente gente sin instrucción formal. La amplitud etaria va de hombres entre 18 y 60 años (es claro que la población más adulta está poco condicionada para una guerra de este tipo). Se habla de que la población que ha emigrado es de alrededor de 6 millones, dentro de los cuales es altamente probable que se encuentre una cantidad de hombres entre 18 y 60 años que podrían haberse sumado a la “heroica defensa de la patria”. Todo esto a pesar del decreto gubernamental que prohíbe la salida de esta población.

Han comenzado a movilizarse a la zona del Donbass, las llamadas Brigadas de Defensa Territorial (Terobones), que es un reclutamiento de hombres al interior de sus respectivas regiones y que operan como una milicia en labores de gendarmería clásica (o Guardia Nacional). Esto ha implicado, en el mes de mayo, varias manifestaciones en contra de esta medida por parte de los propios reclutados, así como de sus familiares, argumentando que no están preparadas para este tipo de conflictos y legalmente solo están para operar dentro de su región respectiva.

Desde mediados de mayo, y sobre todo después de la rendición de las tropas bloqueadas en la acerería Azovstal, se han producido varios hechos de amotinamiento y rendición al interior de las fuerzas armadas ucranianas.

Las mejores y más curtidas unidades militares del ejército ucraniano son las que están desplegadas en la zona del Donbass, la que ha vivido la ofensiva rusa desde principios de mayo. Es aquí donde se han concentrado las principales batallas, los avances rusos, la conquista de ciudades, pueblos y territorio, las bajas diarias ucranianas en forma masiva (el propio Zelensky en fin de semana pasada reconoció en una conferencia de prensa que tenían 100 bajas diarias, que es mucho menos de los que afirman los rusos, pero mucho más de lo que decía en abril).

Las pérdidas de estas unidades, tropas y oficiales, serán muy difíciles de recuperar en el corto plazo, por el tiempo necesario de reclutar, entrenar y poner en disposición combativa, más el hecho de tener que superar la moral combativa ante la evidencia de sus derrotas.

3.- En occidente todavía no se toman en serio la existencia de una fuerte presencia neonazi o ultra derechismo nacionalista en la vida institucional ucraniana, particularmente al interior de sus fuerzas militares. La presencia de los batallones Azov, Donbass, Sector de Derecha, Aydar, Dnipro-1, Tornado, etc., desplegados en la zona del Donbass, son los más involucrados en el conflicto por sus posturas ideológicas y posiciones anti rusas.

La derrota en Mariupol (importante urbe con alta concentración de tropas neonazis) y la rendición de los asediados en el complejo industrial de Azovtal, significó un golpe clave a estas fuerzas, cayendo sus líderes Sergey Volynsky (Volin), Svyatoslav Palamar (Kalina), David Kasatkin, todos ellos parte de la comandancia del batallón Azov, así como el comandante del Grupo de Francotiradores. Aquí se rindieron 2.439, que sumados a los que ya se habían rendido en la industria Ilyich, suman en total 3.295. La mayoría de ellos miembros de unidades neo nazis. Hoy, todos ellos esperan juicios por crímenes de guerra.

4.- Las regiones de Lugansk y Donetsk fueron reconocidas como independientes por parte del gobierno ruso el 22 de febrero, y hoy aparece como imposible retrotraer esta realidad. A esto se suma que la conquista territorial de las regiones de Jerson y Zaporozhye han permitido una continuidad territorial con las repúblicas independientes y un corredor terrestre con la región rusa de Crimea, además de establecer el Mar de Azov como un mar interior, con un puerto estratégico como el de Mariupol, que ya comenzó a operar la semana pasada.

Los resultados finales de estos objetivos serán resueltos definitivamente al término del conflicto, ya sea en la variante de negociaciones de paz que le pongan término y se acepten las exigencias rusas, o ante la derrota militar total ucraniana que imponga una negociación en formato de rendición.  

También hay que considerar en cualquier evaluación de cómo se desenvuelve un conflicto la forma en que cada país hace la guerra. Por lo menos hay que tener en cuenta las definiciones doctrinarias (o la memoria doctrinaria de cómo han construido su propia ciencia y arte militar); los cambios contemporáneos que han ocurrido en los conflictos, sistemas de armas, condiciones tácticas, las características del terreno y las socio-nacionales.

En este sentido es necesario considerar las siguientes bajadas a estos términos:

1.- El Ejército Ruso tiene una vasta memoria doctrinaria, que entre otros elementos asienta en la batalla un gran poder de fuego encargada al arma artillera para el inicio de la ruptura (actualmente se suman las fuerzas misilísticas), la infantería para la ocupación de la línea defensiva enemiga, apoyada en una fuerza blindada que tiene como misión explotar la ruptura en profundidad.

El poder aéreo esencialmente ha estado concebido en el nivel operacional-táctico, por lo tanto, en apoyo al combate terrestre que junto a la artillería busca la ruptura, la eliminación de puntos de tiro, concentración de tropas enemigas y puestos de mando.

2.- En la variable socio-nacional hay que considerar dos realidades muy notorias. La primera es que este conflicto se da al interior del mundo eslavo, entre dos países que tienen una notable historia común, siendo la más fuerte y reciente la que significó la guerra contra la invasión alemana, aunque si bien una parte de la población ucraniana comulgó estrechamente con los ideales nazis, la mayoría de sus habitantes fueron actores importantes en la conformación del ejército rojo que los liberó. Por otro lado, la mayor parte del conflicto se ha desenvuelto en un territorio de presencia mayoritariamente rusófona, que fueron las regiones que se opusieron al golpe de estado del año 2014 y de las cuales dos de ellas lograron resistir la represión armada y auto declararse como territorios autónomos.

De aquí todos los esfuerzos de las tropas aliadas en evitar las bajas civiles, y teniendo en cuenta su concentración urbana, impactan en el modo real de hacer la guerra, que evidentemente la ralentizan.

3.- Las características particulares de este escenario táctico está dada por un combate armado esencialmente de tipo urbano, comprendiendo pequeños poblados y urbes modernas y pobladas. Todo conductor militar sabe que el problema táctico que presenta la lucha urbana es el más complejo de todos, tanto por las características morfológicas de una urbe, como del tipo de armas a emplearse. Aquí abundan las posibilidades de emboscadas, fijación de puntos de tiro más convenientes, oportunidades para tiradores escogidos, problemas de movilidad y maniobrabilidad por el tipo de calles y conjuntos urbanos, reductos para ofrecer resistencia, etc.. A esto debe sumarse que la “resistencia ucraniana” ha hecho uso expansivo de la población civil como escudos humanos, usando la táctica de ocupar los pisos superiores de los edificios y las plantas bajas para distribuir a los civiles. Los casos más emblemáticos en este conflicto han sido las tomas de las ciudades de Mariupol, Volnovakha y Popasna (actualmente están en curso batallas por otras urbes que serán determinante para la fase de liberación del Donbass, como son Severodonets, Lysichank, Lysan y Kramators).  

4.- Los sistemas de armas. La alianza atlántica ha entregado miles de sistemas de misiles antiaéreos portátiles y antitanques, lanzagranadas y armas pequeñas, ya desde abril empezaron a suministrar armas pesadas, y particularmente en el mes de mayo artillería de mayor calibre y alcance (M-777 de USA), tanques T-72 polacos y checos, S-300 checos y todavía esperan sus decisiones otros tantos países y sistemas de armas (por ejemplo, misiles anti buques de Dinamarca, misiles HIMARS de Estados Unidos, etc.).

Pero aquí hay una cierta dosis de chovinismo técnico por parte de Ucrania y del atlantismo (aunque también puede esconder el relato del fracaso de la defensa), de que la sola presencia de armas más pesadas puede definir el conflicto (recomiendo la lectura del gran libro de Vo Guyen Giap sobre “El hombre y el arma”). A principios del conflicto se construyó toda una imagen de la efectividad de las armas portátiles anti tanques, que con el tiempo hemos visto su ineficiencia estratégica, a tal punto que hoy el esfuerzo está todo concentrado en la artillería de largo alcance.

Según los informes rusos la destrucción de material ucraniano al 30 de mayo es el siguiente: 183 aviones; 128 helicópteros; 1.064 aviones no tripulados; 325 sistemas de misiles antiaéreos; 3.323 tanques y blindados; 451 lanzacohetes múltiples; 1.731 cañones y morteros; 3.294 vehículos de transporte militar (si quiere puede castigar estas cifras en un 10% y aun así son impresionantes). Todos los compromisos de ayuda militar del atlantismo no lograrían modificar esta realidad, más todavía si agregamos que es imposible cambiar una matriz armamentística en el curso de una guerra.

El ejército ruso hasta ahora ha usado armas de tierra relativamente tradicionales: tanques T-62, T-72 y T-80, blindados BMP y BTR. Hasta ahora no aparecen los T-90 ni los T-14 Armata, ni tampoco en cantidades importantes los Boomerang ni los Terminator.

5..- La resistencia del combatiente. La motivación del combatiente es un elemento muy importante al momento de entrar en batalla, y sobre esto se han construido dos relatos fundamentales. En el ejército ucraniano el valor de la defensa de la patria y su soberanía; en el caso del ejército ruso la lucha contra el neo nazismo y la defensa de los valores rusos (la lucha contra el nazismo en la memoria histórica rusa es demasiado fuerte). Todos los estudios sobre sociología y sicología militar nos remiten a la importancia de la motivación, pero también al sentido del grupo primario en las unidades.

En el caso ucraniano se ha percibido una cierta ruptura de estos lazos a partir de la derrota y rendición de las fuerzas en Azovtal. Se ha apreciado una mayor cantidad de amotinamientos y rendiciones de grupos pequeños y en algunos casos de unidades completas. El 24 de mayo se rindieron 50 paracaidistas y amotinaron 2 pelotones de la 115 Brigada Territorial. Otros eventos similares se vivieron en la 58° Brigada Infantería de Marina, 14° Brigada de Infantería, 101° Brigada, la 25° Brigada Aerotransportada, la 79° Brigada de Asalto Aerotransportada, la 71° Brigada Jaeger, 42° Batallón de Fusileros, 95° Brigada.

También ha generado un impacto negativo en las fuerzas ucranianas, la presencia especial y dominante de los grupos ultra nacionalistas y los grupos mercenarios, con un estatus distinto, pero que también influye en el relato heroico de la guerra.

En cuanto al desarrollo propiamente tal del encuentro bélico hay que considerar tres etapas para su evaluación: el diseño, la implementación y los resultados.

En todos los estudios y particularmente en la práctica de los militares está la máxima de que la planificación de la batalla termina cuando empieza directamente el combate, porque siempre la realidad, el enemigo, el azar y la fuerza propia son realidades cambiantes.

El pensador militar Clausewitz lo define en una frase “Todo en la guerra es muy sencillo, pero lo más sencillo es difícil. Esas dificultades se acumulan y producen una fricción que no se imagina del todo nadie que no haya visto la guerra”.

Es preciso tener en consideración que en la guerra siempre juega el azar y, como consecuencia de esto, se presentan hechos no esperados, lo que genera en los integrantes de un ejército pequeñas dificultades individuales y colectivas. Estas interactúan y se suman propagando su propia fricción en todas direcciones, no se puede concentrarlas en un solo punto.

A pesar de que toda la publicidad atlantista ha insistido permanentemente en el fracaso del plan militar ruso, lo cierto es que esas son solo divagaciones con un horizonte político ideológico, porque ninguno de esos actores conoce el Plan Militar o Plan de Guerra del Estado Mayor Ruso. Incluso lo más probable es que se conozca muy avanzado en el tiempo.

Como yo tampoco tengo la suerte de conocer el diseño y su correspondiente planificación, lo que queda es poder levantar hipótesis a partir de las acciones emprendidas, la concentración de fuerzas y los ejes de progresión.

Señalo en el Diseño los siguientes puntos:

1.- Golpe estratégico a los centros neurálgicos de mando y control, logísticos y poder aéreo.

2.- Invasión a territorio ucraniano por cuatro frentes con sus respectivos ejes de progresión (Norte, región de Kiev; Este, región de Jarkov; Sur, regiones de Jerson y Donbass).

3.- Definición de Teatros de Operaciones principales y secundarios (los teatros principales eran los de las regiones del sur: Jerson y Donbass. Los teatros secundarios tenían como misión la fijación de fuerzas).

4.- Operaciones que generen la mayor cantidad de bajas al enemigo y las mínimas en la fuerza propia, así como en la población civil. En la actual operación principal en la zona del Donbass, la progresión del avance se explica por la complejidad del terreno, las posiciones de defensa ucranianas (construidas durante 8 años), y la lógica de trituradora de fuerzas.

Los rusos están en la ecuación de Tiempo-Fuerza, es decir sacrifican tiempo por la mayor eliminación de fuerzas enemigas posible (durante la primera fase de la Gran Guerra Patria, los soviéticos articularon la ecuación Territorio-Fuerza, sacrificaron entrega de territorio por la mantención mayoritaria posible de sus fuerzas para una contra ofensiva).

En cuanto a la Implementación concentro la atención en los siguientes aspectos:

1.- Por las características de este conflicto no hemos visto el desenvolvimiento a través de maniobras de grandes unidades, sino la movilidad y maniobrabilidad de unidades a nivel de brigadas y de batallón, organizado en los grupos tácticos de batallón (GTB), que son una estructura de armas combinadas, con gran poder de fuego con infantería mecanizada, tanques y blindados de apoyo (BTRs, BMPs. Recientemente se incorporaron al combate los Terminator).

2.- Los golpes operativos esenciales a través de una experticia artillera y misilística de mediana y larga distancia, demostrando su eficacia, destruyendo los aspectos materiales y mucha fuerza combatiente.

3.- El uso mixto de fuerzas de infantería, particularmente en los combates por la conquista de las urbes más pobladas. Se han usado grupos de infantería de choque, fuerzas especiales, fuerzas especiales aerotransportadas y unidades de milicia.

4.- Una vez conquistada una urbe comienzan otros trabajos muy demandantes para las fuerzas desplegadas, las que tienen que ver con la organización del trabajo de prisioneros (que en este conflicto es muy importante debido a la presencia de fuertes contingentes nazis y que es uno de los objetivos políticos establecidos en la operación militar) y la limpieza de municiones abandonadas y los campos y edificios minados por las fuerzas ucranianas en retirada.

5.- Las derrotas infringidas a las fuerzas ucranianas en todos los contra ataques realizados hasta ahora (Isla de la Serpiente; Davydov en la región de Jerson; Ternoboy y Dergachi en la región de Jarkov; etc). Todas están mal coordinadas, fuerzas insuficientes, sin apoyo aéreo, vulnerabilidad aérea, fácil detección, lo que les trae más y nuevos problemas en vez que algún éxito táctico.

6.- El despliegue ruso ha mantenido una fuerza relativamente pequeña (se habla de un máximo de 200.000 combatientes sumados los milicianos de las repúblicas independientes) para los encargos militares, lo que ha demostrado hasta ahora la capacidad de innovación y aplicación táctica, además de la consideración de las pausas operativas habituales y los tiempos necesarios para las maniobras y despliegues de concentraciones de fuerzas.

Además, es necesario recordar que un contra ataque no es lo mismo que una contra ofensiva, que seriamente (más allá que la publicidad atlantista los denomine igual) las fuerzas ucranianas no están en condiciones de realizar.

Hasta ahora los resultados son visibles e innegables (excepto en la retórica del liderazgo ucraniano y en los publicistas atlantistas), y en esa dirección sostienen el logro de la victoria militar rusa, que impondría la conquista de sus objetivos políticos.

Si al comienzo de la operación militar rusa, la presencia de esta se remitía a partes de las regiones de Lugansk y Donetsk (menos de 50 % en cada una de ellas), al día de hoy se debe considerar que dominan el 100 % de la región de Kerson, el 70 % de la región de Zaporozhye, el 70 % de la región de Donetsk, el 95 % de la región de Lugansk y el 31 % de la región de Jarkov.

El dominio completo del Mar de Azov y tienen bloqueada la salida al Mar Negro.

La destrucción de parte importante de las fuerzas neo nazis y sus líderes, y las enormes bajas del ejército ucraniano, que según distintos expertos y por informaciones parciales afectan a alrededor del 40 % de las unidades formales. Ese nivel de baja, en cualquier ejército es insostenible en el mediano plazo.

Como puede apreciarse, el debate sobre lo militar en este conflicto tiene muchas aristas que todavía seguir descubriendo.

Por Carlos Gutiérrez Palacios, experto en defensa y miembro de GADFA