Archivo de la categoría: Internacional

MODATIMA Apunta A LA PDI y a Piñera TRAS DEPORTACIÓN IRREGULAR de COLOMBIANA, acusan persecución política

colombia

Mediante esta declaración queremos denunciar el abuso y la persecución política del Gobierno de Chile de Sebastián Piñera y de la Policía de Investigaciones de Chile en la frontera del aeropuerto Arturo Merino Benitez, tras retener y deportar a la comunicadora social Natalia Cardona, ciudadana colombiana y compañera de la lucha por la defensa del agua en América Latina.

  1. Natalia Cardona Rivillas, ciudadana colombiana, comunicadora social, estudiante de sociología de la Universidad de Antioquía y trabajadora de la Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila y parte de la Red Vida de Latinoamérica, llegó el día martes 8 de diciembre a las 16.15 al aeropuerto Pudahuel de Chile en el vuelo LATAM LA0531.
  1. Natalia llegó con todos sus documentos personales al día, incluidos los documentos obligatorios por las medidas sanitarias por el covid-19, entre los que estaba el examen PCR negativo que acreditaba su estado de salud.
  1. Natalia fue retenida por el funcionario de la PDI Nibaldo André Donoso Espina, encargado de la PDI del aeropuerto, siendo consultada sobre el motivo de su viaje e incomunicada sobre esta situación, obligándola a abrir su equipaje, habiéndole apartado sus libros de sociología y literatura latinoamericana, revisando sus redes sociales, un blog personal, fue interpelada como “agitadora” por parte del funcionario, tras haberle encontrado entre sus pertenencias una polera del “perro matapacos” y llamados a movilizarse en Colombia por la defensa de los DDHH.
  1. La retención duró 7 horas dentro del aeropuerto, incomunicando de su paradero a su pareja, chileno, militante y dirigente de MODATIMA – CHILE y residente de la comuna de La Granja, lo que constituye un acto de discriminación evidente, pues una ciudadana colombiana que su residencia en Chile está en esta comuna de la Región Metropolitana, fue inmediatamente argumento para revisión rutinaria de drogas y que, por supuesto, no encontraron nada.
  1. Natalia fue deportada por la PDI en un vuelo LATAM a las 01.15 del 9 de diciembre, habiéndose justificado la decisión del funcionario como “agitadora” en un contexto de movilización social en Chile, siendo que la compañera venía a visitar a su pareja por 2 meses y medio, una situación dentro del marco de la ley y los principios básicos de cualquier democracia.
  1. Esta situación fue denunciada por la Dirección Nacional de MODATIMA – CHILE ante el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) en el momento, y pese a que los abogados de esta institución se intentaron contactar con los funcionarios de la PDI del aeropuerto, se comunicaron con Natalia, sin embargo, ella fue subida a la fuerza al avión de vuelta a Colombia.
  1. En los papeles de deportación se cometieron irregularidades, diciendo que no tenía consignado un domicilio claro en Chile y que no tenía suficiente dinero, habiéndole solo considerado el dinero en efectivo y no en las tarjetas de crédito que mostró. Por tanto, los motivos que consignó la PDI en el documento oficial distan mucho de la situación que se vivió en el aeropuerto, habiendo señalado en varias ocasiones el activismo y la posición política de Natalia.
  1. Finalmente, queremos dejar constancia que en Chile se cometen actos de discriminación y persecución política como estos, y siendo Colombia uno de los países más peligrosos de América Latina para las dirigencias sociales, indígenas y ambientales, nuestra organización ya ha sido objeto de persecución e investigación de parte de los organismos de inteligencia en Chile, por el solo hecho de defender los bienes naturales comunes. No pararemos de denunciar estos graves hecho del régimen autoritario, con violación a los DDHH y extractivismo neoliberal en el que vivimos.

Como Movimiento de Defensa por el acceso al Agua, la Tierra y la protección del Medio Ambiente (MODATIMA) hacemos un llamado al pronunciamiento público del gobierno, del ministerio de relaciones exteriores, de extranjería y de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) sobre este acto de discriminación y persecución política de Natalia Cardona por parte del régimen autoritario, dictatorial y fascista de Sebastián Piñera, habiendo sido deportada por activista y luchadora por la defensa de las aguas.

Exigimos la revisión de este caso y su reversión en torno a devolverle el pasaje a la compañera y permitirle el ingreso al país en los próximos días.

MODATIMA – CHILE
09-12-2020

11 de abril: Referéndum por la Asamblea Constituyente Plurinacional. por Guillermo Bermejo desde Lima.

guillermo

Mal haríamos si permitimos que tanto esfuerzo en las calles, si tanto despliegue a nivel nacional, si la heroicidad de la juventud del bicentenario, si el acompañamiento desde los barrios, si nuestros mártires, heridos, presos y desaparecidos, todo esto que ha conmovido a la nación, termine en un simple recambio de fuerzas y liderazgos al interior de la derecha gobernante.

Porque mientras el pueblo pone la piel y la sangre la oligarquía de este país juega descaradamente al regreso del corrupto Vizcarra al poder y otros a ver como se reparten el poder, cambiando caras para que nada cambie. El gran temor en las elites empresariales y de gobierno es que saben que ese pueblo que salió hace una semana ya no es el mismo hoy. En el camino de la represión y la resistencia, de ir expectorando oportunistas, las preguntas de porque todo esta tan mal tuvo como respuesta: el modelo. Y ese modelo, entendieron los jóvenes rápidamente, esta cimentada en la constitución de Fujimori y Montesinos. Esa constitución fraudulenta que abandona al país entero a su suerte en materia de salud, educación, vivienda y trabajo. La misma que nos vuelve clientes en lugar de ciudadanos. La misma que nos hace ver como saquean nuestras riquezas naturales, dejando una estela de pobreza y destrucción del medio ambiente, de muertos, heridos y encarcelados si se rebelan. Carta que abandona a su suerte al agricultor y que no pretende en lo más mínimo siquiera cumplir con la tarea de la industrialización del país. Constitución que nos encadena a contratos ley intocables y a tratados comerciales enemigos de los pueblos de por vida.

Y en ese acelerado aprendizaje de esta semana, se sintió florecer lo sembrado décadas atrás por otras generaciones. Ya no es solo que se vayan todos, consigna que puede resultar anarquizante o una invitación a la aventura militar, ahora la consigna es clara: Asamblea Constituyente y Nueva Constitución. La necesidad de recibir el bicentenario refundando la patria con una carta magna que nos entregue los derechos que están en los sueños de los que aman este Perú, tan generoso en riquezas y posibilidades, como desigual.

Desde Perú Libre hemos sido consecuentes con esa tarea a pesar del ataque de los medios y lejos del oportunismo de otros grupos políticos, liberales y caviares, que se acuerdan de esta consigna solo en elecciones, pero que a la hora de representarnos en el parlamento se olvidan de tocar el tema porque en el fondo no lo sienten, no lo entienden, ni están en la capacidad ni la valentía de enfrentarlo. La asamblea constituyente es una tarea histórica y en quien caiga la responsabilidad de conducir el país en los próximos meses debe caer también la obligación de unas elecciones limpias este 11 de abril y para esa misma elección convocar a referéndum por una asamblea constituyente que redacte una nueva constitución.

Esa Asamblea Constituyente debe ser plurinacional por la necesaria reivindicación de nuestros pueblos. Y debe estar conformada, además de los partidos políticos, por Sindicatos de trabajadores, Gremios campesinos, estudiantes organizados, comunidades campesinas y pueblos originarios. Y con eso queda triturada la posibilidad de repartijas entre las mafias políticas a espaldas del pueblo y se le da voz a las organizaciones que tienen tanto que decir y mas representatividad que muchas organizaciones políticas.

Que esta Asamblea Constituyente tenga olor a barrio, a selva, a valle y montaña. Que tenga el rostro de los jóvenes y el abrigo sabio de los que luchan y los que creen. Y que nadie evite que se de el 11 de abril. Porque esta vez no se trata solo de cambiar de presidente, sino de darle al pueblo la posibilidad de escribir su propia historia.

Hasta la Victoria Siempre

Por Guillermo Bermejo Rojas, especial para SICNoticias desde Lima

Elecciones USA: Los “pueblos sudacas” podríamos darle algunas lecciones. Por *Carlos Gutiérrez

usa

Efectivamente, seguir las elecciones estadounidenses es un reto que adquiere un cariz de casi satisfacción irónica y voyerista.

Ver a la autodenominada “cuna de la democracia moderna” en su farragosa elección y las expresiones públicas de sus dirigentes y manifestaciones violentas enfermizas de grupúsculos de personas es un festín político-cultural.

Los “pueblos sudacas” podríamos darle algunas lecciones:

1.- La elección presidencial se resuelve el mismo día de las votaciones, aunque sea tarde en la noche (En USA, la meca de la tecnología, pueden pasar varios días).

2.- El perdedor, por lo general, llama al vencedor para felicitarlo y no para mandar a sus huestes a que ataquen los locales de votación o, sin pruebas y sin mediar instituciones, desconozcan el resultado.

3.- La soberanía popular se expresa en una persona, un voto y el que tiene más, automáticamente gana, aunque sea en primera o segunda vuelta (En USA el voto popular da una ventaja de cerca de 4 millones de votos sobre el segundo, pero podría pasar que finalmente el Presidente fuera ese segundo!!).

5.- Podríamos haberle sugerido a USA que hubiese llevado observadores de la OEA para verificar el proceso.

6.- También podríamos sugerirle resignificar el concepto de país polarizado conque muchas veces USA nos califica a nosotros. ¿Puede haber un país más polarizado que USA, donde entre el primero y el segundo hay entre 2 y 3 puntos porcentuales de diferencia, no hay muchas disposición a reconocer el resultado final y se exhiben grupos armados en las calles?

En fin, tanta palabrería sobre la democracia que nos viene desde el norte y sus lacayos sureños. Desde aquí podríamos enviarle videos sobre nuestro reciente plebiscito y las elecciones bolivianas.

¡¡Ejemplos de acción democrática participativa y representativa de nuestros pueblos!!

*Carlos Gutiérrez, experto en defensa.

Fundadores del Grupo de Puebla y dirigentes sociales encabezan la jornada de lanzamiento del Movimiento SOMOS en Chile

somos

Ernesto Samper, ex presidente de Colombia y Fundador del Grupo de Puebla, la directora de Fundación DAYA, Ana María Gazmuri, y el Diputado Jaime Mulet, presidente del Partido Regionalista Verde Social y autor de la Ley “Retiro 10%”,  serán parte del panel que estará presente en el lanzamiento virtual del nuevo movimiento político de izquierda “SOMOS La Fuerza”, actividad que se realizará este domingo 23 de agosto desde las 12:00 hrs en Chile (11:00 hrs Colombia), a través de Facebook LIVE de la plataforma y por las redes sociales de Radio Azul Chile.

Según sus fundadores. el movimiento SOMOS nace como una propuesta que convoca –entre otros- a ex dirigentes del Frente Amplio que abandonaron la colectividad ante los acuerdos sostenidos el pasado 15 de noviembre de 2019 con el gobierno de Sebastian Piñera, así también, reúne a numerosos dirigentes de organizaciones sociales (sindicales, feministas, DDHH y animalistas) y asambleas territoriales que se levantaron post estallido social. Valeria Policroni, vocera de la plataforma, comenta que “nuestro trabajo va fuertemente enfocado en la búsqueda de la reconexión social con lo político, relación sumamente atrofiada por el sistema neoliberal y que las estructuras de partidos políticos están muy lejanas a entregar soluciones ante tamaño problema”. A su vez, Cristóbal Mardones, vocero de SOMOS,  explica que “Chile está viviendo la transformación de sus instituciones, la caída de supuestas verdades sagradas e impuestas por el neoliberalismo y Somos pretende buscar esa identidad que requiere los nuevos tiempos, donde la superación del capitalismo impuesto desde la dictadura en adelante, entregue nuevas formas de organización, deje las discusiones doctrinarias y asuma las demandas sociales como principio movilizador”.

Dicha actividad también contará con reconocidas figuras en el ámbito nacional. Desde el comando “Apruebo Chile Digno” estará presente el ex candidato presidencial y uno de los fundadores del Grupo de Puebla, Marco Enríquez Ominami, el vocero del movimiento NO+AFP Luis Mesina, la presidenta de la ONG Internacional MAMÁCULTIVA, Paulina Bobadilla y la socióloga feminista clave en la tramitación de la ley Aborto 3 causales,  Claudia Dides.  Otra de las sorpresas en materia internacional será la presencia de la ex Diputada española y doctora en Filología Hispánica, Laura Camargo,

Más información en movimientosomos.cl.

8 años de Revolución Kurda: “El papel de las mujeres es central”

kurdas

Este 19 de julio se cumplen ocho años del inicio de la revolución del pueblo kurdo en el noreste de Siria, aunque la semilla de resistencia tiene sus raíces muchos años atrás. A finales de la década de 1970, se fundó el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), organización de lucha de liberación del pueblo kurdo que tuvo presencia, en mayor o menor medida, en Irán, Irak, Siria y Turquía, los cuatro estados-nación que se impusieron a inicios del siglo XX sobre el territorio, la historia y la memoria de Kurdistán. Desde ese tiempo, las y los kurdos comenzaron una intensa experiencia colectiva de organización y resistencia frente a la ocupación colonial y la dominación de dichos organismos estatales, en ocasiones combatiendo contra sus ejércitos. A pesar de la represión sistemática y la guerra integral sobre la población kurda, no cesó el deseo por una sociedad liberada, por lo que formaron diversas organizaciones y partidos, con distintos niveles de incidencia política en cada contexto nacional.

Sin embargo, el año 2012 marcó el inicio de la revuelta social, política y militar protagonizada por las y los kurdos, organizados en el Partido de la Unión Democrática (PYD), así como en diversos colectivos de base y en unidades de protección de hombres y mujeres, quienes derrocaron las estructuras políticas y militares del régimen autoritario sirio, al mando del dictador Bashar Al Assad, en la región de Rojava. Este acontecimiento dio inicio a una profunda transformación de las condiciones de opresión y genocidio que marcaron la historia contemporánea de los pueblos kurdos, pues establecieron un nuevo Contrato Social e instauraron un proyecto de autogobierno denominado “confederalismo democrático”, inspirados en los planteamientos teórico-políticos del líder kurdo Abdullah Öcalan, preso en Turquía desde 1999.

Ocho años después, la región de Rojava agrupa siete cantones (Kobane y Cicire) donde habitan más de cuatro millones de personas de distintos pueblos (la mayoría kurdos pero también habitan árabes, yazidíes y siriacos) de Kurdistán, los cuales organizan sus vidas con base en sus estructuras autónomas. Sin duda, la revolución kurda constituye uno de los referentes de lucha anticapitalista más relevantes del mundo, pues representa un ejemplo de organización no estatal, el cual privilegia la autogestión y la auto-administración de la vida social a través de la participación rotativa y equitativa de hombres y mujeres en asambleas, concejos civiles y cargos comunales en diferentes niveles y áreas de la organización democrática, femenina y ecológica.

Como apunta un documento sobre el movimiento kurdo y la confederación democrática: “Cada uno de los cantones tiene consejos legislativos, judiciales y ejecutivos, con una estructura ministerial de 22 órganos que abarca todas las áreas: Relaciones Exteriores; Defensa; Interior; Justicia; Regional/Cantonal (Municipalidad, Censos y Planificación); Finanzas; Asuntos Sociales; Educación; Agricultura; Energía y Recursos; Salud; Comercio y Economía; Mártires y Veteranos; Cultura; Transporte; Juventud y Deporte; Medio Ambiente; Turismo; Asuntos Religiosos; Familia y Asuntos de Género; Derechos Humanos; Comunicación; y Seguridad Alimentaria. La toma de decisiones se guía por la democracia directa y el consenso, teniendo su unidad mínima en las Comunas (pueden comprender una calle, un vecindario o una villa), organizadas en barrios o distritos, y por último las ciudades, agrupadas en cantones. Cada Consejo Popular está obligado a ser compuesto por un mínimo de un 45% de cualquiera de los dos géneros, obligando a la paridad, a lo que se añade un 10% reservado para minorías étnicas. De la misma forma la elección de portavoces no se hace de forma unipersonal sino dual, con paridad de género y la más amplia variedad étnica que permita la realidad. El objetivo de la creación de tantos consejos y comités es la descentralización del poder político para evitar la estatalidad, de manera que la autogestión guíe la vida en Rojava”¹.

En la revolución kurda, el papel de las mujeres es central, pues la liberación de las mujeres del yugo patriarcal es imprescindible para la democratización de la vida. Es este elemento el principio fundamental de la civilización democrática que propone el líder Apo (Öcalan). Al poner la cuestión de las mujeres en el centro, el movimiento kurdo enfatiza la lucha contra el patriarcado en todos sus niveles, tanto en el combate a las propias estructuras que producen la desigualdad y la violencia contra las mujeres, como a nivel interpersonal, atacando la propia mentalidad que orienta las prácticas de los hombres y termina por reproducir la ideología de dominación masculina. De allí el lema: la liberación de la sociedad es la liberación de las mujeres.

En la actualidad, la lucha del pueblo kurdo atraviesa las fronteras delineadas por el imaginario colonial y busca socializar su experiencia de autonomía con otros pueblos originarios, en particular de Abya Yala. Por esta razón, se han impulsado distintos tipos de encuentros, diálogos, alianzas que producen conexiones intersubjetivas con actores políticos de pueblos indígenas y tribales en México, Colombia, Argentina, Chile, Ecuador, Venezuela y otros que apelan al impulso de la autonomía, sin la necesidad de estructuras estatales. Algo similar sucede con la inspiración que genera la revolución de las mujeres kurdas en los movimientos de mujeres en otras geografías, por ejemplo la empatía mostrada con el movimiento de dimensiones globales por la despenalización del aborto. Así mismo, se han conformado distintos comités de apoyo a la lucha kurda como principios de una lucha internacionalista, donde confluyen distintos activismos. Es desde estos espacios que este octavo aniversario será particularmente significativo, pues marca un nuevo punto en el calendario de luchas desde abajo.

Walter Benjamin se refería como tiempo-ahora a la irrupción de acontecimientos sociopolíticos que rompen el tiempo continuo de la historia de dominación y opresión para generar algo nuevo, una praxis liberadora que conmemora otros tiempos mesiánicos. Sin duda, el proceso revolucionario en Rojava, con la lucha ejemplar de las mujeres, es la síntesis de cómo el tiempo-ahora configura el nacimiento de otros mundos.

Notas:

¹Véase el documento “transformación ideológica de Abdullah Öcalan. El movimiento kurdo y la confederación democrática”. Disponible en: https://rojavaazadimadrid.files.wordpress.com/2018/07/transformacic3b3n-ideolc3b3gica-de-abdullah-ocalan-el-movimiento-kurdo-y-la-confederacic3b3n-democrc3a1tica-difusion.pdf

FUENTE:

La revolución de Rojava: ocho años de construir otro mundo

II Guerra Mundial: La victoria soviética sobre el nazismo y la ciencia militar. Por Carlos Gutiérrez.

sovieticos

Hoy 22 de junio, se conmemora otro año más del inicio de la invasión a la Unión Soviética por parte del ejército alemán, en el marco de la Segunda Guerra Mundial y como parte de los ambiciosos planes del nazismo por ampliar su “espacio vital” a costa de un definido enemigo sustancial y principal caracterizado como judeo-comunista, un estado centralizado sovietizado, con una nación eslava considerada como sub-humana y que generó las condiciones materiales, ideológicas y subjetivas para la existencia de una guerra cruenta, pero sobre todo a una ocupación del territorio soviético y un despliegue de la fuerza militar que sembró el horror y la violación de la dignidad humana a escala nunca vista en la historia de la guerra.

Esta conflagración militar, conocida como Gran Guerra Patria en la Unión Soviética, implicó dimensiones nunca vistas en la historia (y seguramente irrepetibles), con un ejército invasor de tres millones de soldados alemanes, 326.000 rumanos y 500.000 finlandeses, encuadrados en 152 divisiones alemanas, 14 divisiones rumanas y 14 divisiones finlandesas, desplegados en un frente de alrededor de 2.000 kilómetros que abarcaba desde el Mar Báltico al Mar Negro, con batallas que en sí mismas ocuparon a millones de soldados y equipos por miles, que dejaron más de 20 millones de víctimas en el pueblo soviético y que en definitiva significó en los hechos concretos la derrota del proyecto nazi, relegando a un plano muy secundario la confrontación en el frente occidental.

Pero más allá que el discurrir histórico y la fuerte hegemonía estadounidense en el mundo occidental post guerra haya opacado el verdadero desarrollo de esta en el frente oriental, hoy día es imposible una análisis serio de la victoria de los aliados si no se pone en valor el decisivo aporte soviético, así como también la desconstrucción del mito de que la derrota alemana se basó en factores externos como la inclemencia del clima ruso en conjunto con la variable masa, a propósito de la gran cantidad de recursos humanos movilizados con que contó la unión de repúblicas soviéticas.

Es indudable que esas condiciones pesan en una guerra y son siempre consideradas en cualquier planificación estratégica militar, pero de la misma forma la propia historia demuestra que no son en sí mismo factores de la victoria final. Durante el desarrollo del conflicto, la Unión Soviética demostró una capacidad inédita y titánica de organización, liderazgo, aprendizaje, voluntad, capacidad ideológica y teórica que siguen siendo estudiadas, analizadas e impactan por sus dimensiones, envergadura y capacidad humana de haberlas implementado.

Uno de esos factores claves, que el mundo capitalista occidental ha silenciado convenientemente, tiene que ver con el desarrollo teórico del arte militar soviético y que fue el soporte fundamental de la victoria sobre uno de los ejércitos mejor calificados de la historia, como lo reconocieron todos los beligerantes de la época y los propios estudios de post guerra.

Durante la década de los años 20 e inicios de los 30, se registró el momento de mayor reflexión sobre la teoría militar al interior del Ejército Rojo, con destacados expositores como Isserson, Kolenkovsky, Shaposhnikov, Shikovsky, Svechin, Triandafilov, Uborevich, Varfolomeyev, Yegorov y el más conocido en occidente el mariscal Tukhachevsky, que dejaron muchos escritos relevantes y sobre todo una fuerte influencia que se fue transmitiendo al calor del mismo proceso de creación y fortalecimiento del Ejército soviético, a través de sus academias militares y cuerpos de armas.

Todos ellos, y otros muchos oficiales que aportaron, tuvieron una larga experiencia concreta en guerras; la Primera Guerra Mundial, la guerra civil en contra del Ejército Blanco zarista y la invasión de tropas de los principales países capitalistas occidentales (en una coalición con los grandes Inglaterra, Francia y Estados Unidos y otra cantidad de países menores), así como la guerra contra Polonia y el apoyo solidario a la república española en su guerra civil.

Esta larga experiencia concreta se sumó a la realidad de otros factores que fueron incorporados en la reflexión teórica, como la magnitud de los espacios físicos y temporales en la era de los ejércitos masivos, la concepción que la guerra entre grandes potencias industriales ya no se ganaba en algunas batallas, ni siquiera campañas y que tampoco era decisiva la sumatoria de victorias tácticas para conseguir éxitos estratégicos, sino que la victoria final era el resultado de “la consecución de éxitos a través de la conducción de una serie de operaciones ofensivas estratégicas interrelacionadas, cada una de las cuales representaba un paso adelante hacia el objetivo estratégico último. La ejecución de las mismas descansaría en el campo del arte operacional”, que en los hechos era el nacimiento de un nuevo concepto teórico militar, que consistía en el eslabón clave entre la estrategia y la táctica.

La suma agregada de los éxitos tácticos lleva al éxito operacional de los ejércitos, y a su vez la suma agregada de estos lleva, simultáneas y sucesivas, ejecutadas en el marco de una operación ofensiva estratégica a nivel de frente a la destrucción de agrupaciones enemigas mayores, y como consecuencia obtener el control de áreas claves desde el punto de vista económico y político.

Estas primeras reflexiones ya se manifestaron en el año 1927 con la definición de Svechin de “La táctica conforma los escalones desde los que se organizan los saltos operacionales, la estrategia marca el camino”. Para el año 1929 perfeccionaron el concepto táctico de “batalla en profundidad”, con la utilización de nuevas tecnologías en armas, especialmente carros de combate y aviones, para romper las defensas en la ruptura y penetrar los sistemas defensivos. Se menciona este concepto por primera vez en el Manual de Campaña de ese año.

En el año 1935 se perfecciona este concepto en el documento “Instrucciones para la batalla en Profundidad”. Toda esta concepción y elaboración teórica se sintetiza en el año 1936 a través del Manual de Campaña Provisional del Ejército Rojo de Trabajadores y Campesino (PU-36). La experiencia de los ataques militares a la naciente Unión Soviética inmediatamente después de la revolución bolchevique llevó a la conclusión de la necesidad que la economía y la sociedad debían industrializarse y militarizarse para hacer frente a los desafíos de cómo se entendía la guerra moderna.

Los avances tecnológicos llevaron el concepto de batalla en profundidad a un nuevo escalón, imaginando el empleo de armas modernas en un golpe demoledor en el sistema defensivo a la máxima profundidad posible, para luego explotar la penetración en forma acelerada que impidiese cualquier nueva organización defensiva del enemigo. El Mariscal Yegorov afirmaba “La tarea básica y principal del arte militar es evitar la formación de un frente firme por parte del defensor, confiriendo a las operaciones una destructiva fuerza de choque y un rápido ritmo”.

El objetivo principal de la maniobra operacional era la destrucción de la fuerza enemiga, más que la conquista de territorio. Los principios básicos fundamentales eran: concentración en el punto de máximo esfuerzo; economía de fuerzas en sectores secundarios (estas nociones eran tributarias del concepto marxista de correlación de fuerzas); cooperación entre todas las armas y acciones sinérgicas en diferentes sectores; importancia de la moral y la responsabilidad del comandante; la necesidad de la flexibilidad basada en la capacidad de iniciativa; una base sólida logística para cumplir los planes; la importancia de la sorpresa y el enmascaramiento de las operaciones (este fue uno de las mayores éxitos soviéticos a través de las acciones conocidas como Maskirovka, diversionismo, y que según el manual consiste en que “la sorpresa paraliza. Por tanto, todas las acciones de combate deben ser llevadas a cabo con el máximo secreto y la máxima velocidad”).

Pero el aspecto más novedoso del Manual, y del cual los alemanes fueron los primeros en adoptarla, es el de la batalla en profundidad a nivel táctico y más aun las operaciones profundas, en que las “nuevas” fuerzas mecanizadas jugarían un papel decisivo. Según el Manual “Las formaciones mecanizadas, compuestas por carros de combate, artillería autopropulsada, e infantería montada en transportes de personal pueden llevar a cabo misiones independientes separadas de otras armas o en cooperación con ellas. Sus maniobras y ataques deben contar con apoyo aéreo. Las unidades de asalto paracaidista son medios efectivos para perturbar el ejercicio del mando y control y los servicios de retaguardia del enemigo (la logística). En cooperación con las fuerzas atacantes en la línea de contacto, pueden jugar un papel decisivo en su derrota total en un eje determinado”.

Este Manual codificaba la doctrina oficial del Ejército Rojo para un modelo de defensivo-contra ofensivo y llegó a ser mucho más avanzado de lo que elaboraron los alemanes de la época, y más aún de lo que reflexionaron británicos y estadounidenses.

Una conclusión obvia de esta apreciación soviética sobre la maniobra era el fin de la guerra de posiciones, con el domino de un escenario fluido, de cambios rápidos e inesperados, que exigen de los mandos mucha creatividad y capacidad de abstraerse y encontrar soluciones originales a los problemas. Otras innovaciones muy relevantes era el papel que se lea asignaba al poder aéreo en esta modalidad, como un apéndice de las fuerzas terrestres en el marco de armas combinadas, para ser usadas en masa y concentradas en las misiones más importantes.

Estas definiciones doctrinales empujan a una nueva reorganización del Ejército Rojo y por lo tanto nuevas concepciones de la fuerza, como por ejemplo fue la creación de los “Ejércitos de Choque”, destinados a la ruptura de las posiciones defensivas enemigas o la explotación en profundidad. Eran unidades compuestas por cuerpos de fusileros, carros de combate de apoyo, artillería y morteros, ingenieros y reconocimiento, y divisiones aéreas. Ya en 1936 se disponían de varios cuerpos de estas características.

Otra novedad organizacional y combativa fue la creación de unidades aerotransportadas, las primeras en la historia, que fueron rápidamente copiadas por los observadores alemanes en las maniobra de Kiev de 1935, como parte de las visitas permanentes que hacían en el marco de los acuerdos de cooperación entre ambos ejércitos.

Todos estos avances teóricos y prácticos, incluidos el Manual PU-36 sufrieron rigores alejados de la ciencia militar misma. Cayeron en desuso e incluso de desmanteló parte de los procesos de reorganización, como producto de los avatares políticos al interior del régimen soviético, particularmente con la gran purga de los años 1937-38 en el seno de las fuerzas armadas. La gran mayoría de esta generación brillante de militares que originó esta teoría entró en el oscuro proceso de acusaciones de conspiración contra el régimen, lo que les costó su vida a la mayoría de ellos.

Una vez desacreditados y frente al empuje de la represión y las luchas intestinas por el poder y la sobrevivencia, desapareció la adopción del Manual PU-36 y se volvió a viejas doctrinas basadas en la defensa estática y en línea y se disolvieron los grupos mecanizados, aunque se mantuvo el interés por los cuerpos blindados.

Fue esta realidad, desaparición de miles de cuadros militares y especialmente su brillante cúpula, el abandono de su doctrina, la rigidez del nuevo mando y el proceso de reacomodo orgánico, la causante del deterioro y mala preparación con que se encontraba el Ejército Rojo para la primavera del año 1941. Y por lo tanto la gran responsable de la caótica primera etapa de la Gran Guerra Patria.

Su aprendizaje fue tan duro como rápido, y ya para el año 1942, y específicamente con la victoria en Stalingrado recupera la iniciativa estratégica y empieza a cambiar el rumbo de la guerra dirigiéndose al triunfo inevitable del ejército soviético, justamente a través de la recuperación de sus ideas militares post revolucionarias. La experiencia concreta, la ubicación en los puestos de mando más relevante de una nueva generación de brillantes militares, los avances tecnológicos y potenciación de nuevas armas llevaron a recoger los pasos de una doctrina original y brillante que les estaba dando resultados frente a un poderoso enemigo.

Toda esta nueva experiencia se codifica ahora en el Manual de Campaña de 1944 (PU-44), que recoge los conceptos básicos del Manual de 1936 e innova en cuanto a composición de fuerzas y sus modos de empleo. Las tropas que iniciaban el ataque principal fueron reforzadas por tropas de artillería, ingenieros y tanques en todos los niveles, así como también se formalizaron los procedimientos de las ofensivas de artillería y aérea que proporcionaban apoyo constante a las fuerzas de ataque terrestre.

El nuevo Manual destacaba tres principios básicos: la maniobra, la sorpresa y la iniciativa, y decía “la maniobra es una de las condiciones más importantes para alcanzar el éxito. La maniobra consiste en un movimiento de tropas organizado con el propósito de crear la agrupación más efectiva y en situar esta agrupación en la posición más favorable para atacar al enemigo mediante un golpe decisivo para ganar tiempo y espacio. La maniobra debe ser simple en su concepción y debe llevarse a cabo en forma secreta, rápida y de tal manera que se consiga la sorpresa del enemigo. Estar preparados para asumir la responsabilidad de una decisión arriesgada y llevarla a cabo hasta el final de forma persistente es la base de la acción de todo comandante en la batalla. Una audacia y una inteligencia osadas deberían caracterizar siempre al comandante y a sus subordinados. No se merece el reproche aquel que en su celo por destruir al enemigo no consigue su objetivo, sino aquel que, temiendo a la responsabilidad, permanece inactivo y no emplea todas sus fuerzas y medios en el momento apropiado para conseguir la victoria”.

Afortunadamente para el pueblo soviético y el progresismo mundial, estas enseñanzas y aplicaciones en el seno del Ejército Rojo permitieron una victoria brillante  frente a la amenaza civilizatoria del nazismo. El mundo post guerra debe esta eterna gratitud.

Carlos Gutiérrez (22/junio/2020)

ECUADOR: CONAIE pide solidaridad internacional con justa lucha del pueblo ecuatoriano

conaie

Compañeros y compañeras de las organizaciones de nuestro continente en el día de hoy , la lucha del Heroico Pueblo Ecuatoriano empalmará con el Paro Nacional de las centrales sindicales.

En este marco se espera un escenario aún más represivo del que hemos sido testigos por los medios alternativos y por los informes de las organizaciones ecuatorianas.

La lucha se profundiza, la represión no cesa.

Pedimos a todas las organizaciones sociales, políticas y de DDHH cómo gesto de solidaridad internacional acompañar con las adhesiones al siguiente mail y apoyar todas las acciones de lucha que sean necesarias para rodear de apoyo popular la justa lucha del pueblo de Ecuador en contra del FMiI y el gobierno de Lenin Moreno.

Ecuador escucha tu lucha es nuestra lucha.

comunicacion@conaie.org

solidaridad.argentina.ecuador@gmail.com

etiquetar a @Conaie_Ecuador y en FB Conaie Comunicación

Es la hija del general Bachelet. Nada más. Por Sergio Rodríguez Gelfenstein

bachelet

Prudente silencio hice ante el anuncio de la visita a Venezuela de Michelle Bachelet en su condición de Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos. A pesar que tuve el natural impulso de escribir sobre el tema dado los antecedentes políticos de la funcionaria internacional, me abstuve por respeto a muchos amigos en el país y el exterior que forjaron expectativas a partir de la supuesta honorabilidad y respetabilidad de la susodicha, lo cual auguraba neutralidad e imparcialidad en el informe que habría de elaborar.

Es menester decir que como hijo de un hombre que fue preso y torturado en democracia en Venezuela y en dictadura en Chile, que además tengo decenas de amigos y amigas que pasaron por la prisión, la tortura y la desaparición forzada en varios países de la región, repudio y rechazo la práctica de violación de los derechos humanos venga de donde venga, y la Alta Comisionada que es la autoridad superior en esta materia en el mundo debería también observar esta compostura en el cumplimiento de sus responsabilidades.

De esta manera, no me voy a referir al informe que hizo, el cual ni siquiera voy a leer, pero, como le dije a todos los que quisieron escucharlo, ese informe estaba hecho antes que Bachelet llegara a Caracas, agregando el hecho que –dada la trayectoria de la mencionada funcionaria- muy probablemente el mismo había sido elaborado en Washington. Hoy, eso ha quedado demostrado cuando el gobierno de Venezuela ha dicho que el 82% de los datos del informe provienen de fuera del país. Tengo serias dudas que ese trabajo haya podido hacerse después del viaje de la Comisionada a Caracas. No, ya estaba elaborado.

Es decir, no se trata de si el informe dice o no dice la verdad, sino de cuánta veracidad pueda tener un reporte de una oficina que tiene una pésima reputación y de una funcionaria que carece de credibilidad en materia de derechos humanos dadas las continuas violaciones de los mismos mientras fue presidenta de Chile, sobre todo en la brutal represión al pueblo mapuche.

Otros, argumentaban que nada podría ser peor en materia de lealtades imperiales que las del antecesor de Bachelet en tal responsabilidad, el príncipe jordano Zeid Ra´ad al Hussein de conocida subordinación a Washington donde hizo una larga pasantía como embajador de Jordania primero y representante de su país en la ONU posteriormente.

Pero, como dice un sabio dicho popular en Venezuela “deseos no empreñan”, me impresionó la inocencia de tantas personas que todavía tienen a Bachelet como un adalid de los derechos humanos cuando su impronta muestra todo lo contrario. Parece increíble que alguien pueda pensar que Bachelet pueda ser imparcial respecto de Venezuela cuando ella fue activa y entusiasta fundadora del grupo de Lima, un anexo de la OEA creado para propiciar el derrocamiento del gobierno venezolano. En el colmo de la desfachatez, en algún momento, cuando se le inquirió sobre tal asunto, echó toda la culpa de sus actuaciones en esta materia a su canciller Heraldo Muñoz, a quien según dijo “no puedo controlar”.

Fiel a esa forma de actuar y pensar, una vez más Bachelet le ha hecho asumir la responsabilidad sobre el actuar de su oficina a los funcionarios colocados en sus puestos “por mi antecesor” a los que supuestamente tampoco puede controlarBachelet, es de esos extraños personajes que en política podrían caracterizarse de “extremo centro”, es decir no opinar, no comprometerse, dejar hacer, echar la culpa a otros y no asumir responsabilidades, al parecer características afines a la política chilena si nos atenemos a que dos veces fue elegida presidenta de la nación austral, pero tal identidad en ella no es natural, es asumida concientemente por instrucciones superiores que estudiaron su perfil y entendieron que era esa la forma más adecuada  para colocarla en las más altas instancias de gobierno.

En junio de 2014 cuando Zeid Ra´ad al Hussein fue elegido para el cargo, los abogados especialistas en derechos humanos Javier El-Hage y Roberto González escribieron un artículo en el periódico madrileño El País en el que al describir esa responsabilidad dentro de la estructura de la ONU decían que: “…hasta ahora las acciones del alto comisionado han sido en el mejor de los casos tímidas, por lo general carentes de norte democrático y a veces incluso reñidas con los ideales que persigue. Esto se debe a que la OACDH sufre, aunque en menor medida, del mismo problema estructural que padecen otros órganos de la ONU como el Consejo de Seguridad y el Consejo de Derechos Humanos, cuyos pronunciamientos y acciones concretas están altamente influenciados por dictaduras con poder de veto y membrecía mayoritaria”. Si nos atenemos al historial de los dos últimos altos comisionados, estas opiniones resultan ampliamente atinadas.

En el caso de Michelle Bachelet, después de ser una insignificante militante política en el partido socialista de Chile -según un artículo publicado en el desaparecido periódico santiaguino La Nación, el 16 de enero de 2006- se marchó a Estados Unidos a cursar “…un diplomado sobre estrategia militar en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE) —al que asistieron doce alumnos: seis oficiales de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad, y seis civiles donde -por su buen rendimiento—obtuvo el primer lugar de la promoción, y gracias al patrocinio de la Beca Presidente de la República continuó en 1997 un curso superior sobre defensa continental en el Colegio Interamericano de Defensa, ubicado en Washington D. C., Estados Unidos. A su regreso en 1998, Bachelet trabajó un año como asesora del Ministerio de Defensa Nacional” Curiosamente, a partir de ese momento inició su fulgurante despegue político que la llevó -en tan solo 8 años- a ser elegida presidenta de Chile. Todo indica que difícilmente ha podido desprenderse de la tutoría que el Pentágono ha ejercido en ella.

Según la organización Mapuche Meli Wixan Mapu, en octubre de 2018 había en Chile 20 presos políticos mapuche injustamente condenados por la Ley Anti Terrorista aprobada en ese país el 16 de mayo de 1984 cuando no había parlamento durante la dictadura de Pinochet. Bachelet no hizo nada por eliminarla en sus dos gobiernos, al contrario profundizó la represión contra el pueblo mapuche durante sus dos gestiones.

Hay que decir que desde 2001 durante los gobiernos de la pos dictadura, en la mayoría de los cuales participaba el partido de Michelle Bachelet, fueron asesinados 19 mapuche, de ellos dos, Johnny Cariqueo Yáñez en 2008 y Jaime Facundo Mendoza Collío en 2009 fueron exterminados durante el primer gobierno de Bachelet y  dos más, José Mauricio Quintriqueo Huaiquimil en 2014 y Víctor Manuel Mendoza Collío en 2014 lo fueron en el segundo gobierno de la ahora funcionaria internacional, sin que  ella hiciera absolutamente nada por aclarar los homicidios.

Estos hechos hacen que Michelle Bachelet sea considerada como una feroz represora por parte del pueblo mapuche. Desde su llegada al gobierno en 2006 ordenó la represión a comuneros y comuneras mapuche de la localidad de Quepe de la Comuna de Freire en la región de la Araucanía, que protestaban por la instalación de un aeropuerto en ancestrales territorios mapuche usurpados por la fuerza a sus legítimos propietarios. En agosto de ese año fue asesinado Juan Lorenzo Collihuin Catril, de 71 años, su asesino un sargento de Carabineros fue absuelto del caso por la Fiscalía Militar.

El 30 de octubre de 2007, Patricio Queipul Millanao de solo 13 años de edad, fue herido en el tórax por 6 disparos hechos por Carabineros con sus escopetas antimotines. El 3 de enero de 2008 fue asesinado por la espalda Matías Catrileo Quezada, de 22 años, por el cabo 2° de Carabineros, Walter Ramírez, sin que las autoridades realizaran investigación alguna para hacer justicia. El día 30 de ese mes de enero, Patricia Troncoso quien se encontraba en huelga de hambre por 112 días tras ser condenada junto a otros comuneros mapuche a 10 años y 1 día bajo la ley anti terrorista de Pinochet que sigue imperando en Chile, concluyó su ayuno. La noticia  habría pasado inadvertida sino hubiera sido porque acompañada por la madre de Matías Catrileo, le escribió una carta a Bachelet en la que le decía: “Yo quiero preguntarle(…) Usted que fue prisionera política, que fue torturada, siente hoy el placer de torturarnos a nosotros. ¿Qué siente usted señora presidenta? (…) ¡Qué lástima que usted se haya olvidado de todo lo que significa la prisión política y la muerte de tantos seres! Usted, con la actitud soberbia de su gobierno, de sus representantes, hoy en día nos torturan condenándonos a una muerte silenciosa”.

En otro ámbito, durante la realización en agosto de 2007 en protestas convocadas por organizaciones sindicales descontentas con la política neoliberal de Bachelet, la represión ordenada por ésta dejó unos 50 heridos y 372 detenidos, Los actos estuvieron acompañados de incidentes debido a la fuerte acción de la policía. El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Arturo Martínez llamó al Gobierno a analizar la violencia, a su juicio “inusitada”, con que actuó la policía. La jornada comenzó cuando miles de manifestantes que salieron pacíficamente a las calles fueron reprimidos con fuerza por carabineros, que detuvo en pocas horas a un centenar de personas.

Continuando con su política de represión al movimiento popular, durante los primeros meses del año 2008 en las ciudades más importantes del país, los estudiantes secundarios y universitarios desarrollaron movilizaciones exigiendo la derogación definitiva del marco legal de educación creado por la dictadura. La respuesta del gobierno de Bachelet fue  ponerse de acuerdo con los partidos pinochetistas para aprobar una nueva ley que en los sustancial dejaba todo igual, toda vez que no modificaba su carácter neoliberal y perpetuaba el beneficio de los que lucran con la educación en Chile  Para ello, Bachelet jugó el papel de articuladora entre las partidos de derecha que estaban dentro y fuera del gobierno: Democracia Cristiana y los pinochetistas Renovación Nacional (RN) y Unión Democrática Independiente (UDI) en la oposición, así como con la desprestigiada y mafiosa iglesia católica, el Opus Dei y otros actores que se han enriquecido con la educación en el país. Mientras tanto, la presidenta ordenó reprimir con dureza las movilizaciones estudiantiles a fin de ablandar a los líderes, para cooptarlos y desarticular el movimiento, lo cual fue de alguna manera logrado. En el camino, las fuerzas represivas bacheletistas agredieron brutalmente a un periodista que reportaba los hechos.

Vale la pena recordar también que a finales de diciembre de 2010, un cable de Wikileaks hizo público que un documento obtenido de la embajada de Estados Unidos en Chile fechado el 7 de febrero de 2008, hizo patente que la entonces ex presidenta Bachelet había pedido apoyo de inteligencia a Estados Unidos para dar seguimiento a la “radicalización” del conflicto mapuche y sus posibles contactos con “otros grupos terroristas extranjeros”. Con ello, Bachelet mostraba ya no solo su talante represivo, también permitió constatar su verdadera identificación nacional al estar dispuesta a ceder la soberanía de Chile autorizando al gobierno de una potencia extranjera a inmiscuirse en los asuntos internos del país, a fin de reprimir al pueblo lucha por sus legítimas demandas.

En fechas más cercanas, ya durante su segundo gobierno la organización pro estadounidense Amnistía Internacional, ante la desfachatez por el desconocimiento del Estado chileno de los derechos humanos se vio obligada a recomendar al Estado de Chile una serie de políticas en favor del respeto de los derechos humanos. Precisamente, hicieron mención a la aplicación de la Ley Antiterrorista. En este sentido, la Secretaría General de esa organización Irene Khan, afirmó en 2008 que: “Los pueblos indígenas son muy discriminados y marginados en Chile, y se ven a sí mismos como víctimas de una estrategia económica que está destruyendo su vida y su sustento”.  A este respecto, Hernando Silva, coordinador jurídico del Observatorio Ciudadano, al referirse a la aplicación de esta ley en los gobiernos de la pos dictadura dijo que : “La criminalización de la protesta social indígena, que ha sido un fenómeno que surgió principalmente durante el gobierno de Ricardo Lagos, fue una tónica que se repitió durante el gobierno de Michelle Bachelet, por cuanto se utilizaron figuras penales excepcionales para desvirtuar los procesos de reivindicación de derechos de las comunidades mapuche“.

El tiempo transcurrió y el olvido se hizo eco del pueblo chileno que re eligió a Bachelet en 2014 para un nuevo período presidencial de cuatro años. Uno de sus planes emblemáticos fue una vez más la represión del pueblo mapuche. Para esto diseñó la denominada “Operación Huracán” que configuró acciones nunca antes vistas, ni siquiera en tiempos de la dictadura. La disposición de montajes de operaciones de falsa bandera al más puro estilo del gobierno colombiano de Álvaro Uribe que condujo a acusaciones de líderes mapuche para justificar la más brutal represión contra ellos, fue el sello más importante de este segundo gobierno de Bachelet. El funcionario que dirigió las operaciones, alto dirigente del partido socialista de Chile realizó reuniones  con autoridades judiciales, policiales, con fiscales y abogados para construir una trama a objeto de criminalizar a los líderes mapuche. En lo más alto de la cúpula de este criminal entramado se encontraba el ministro del interior y la propia presidenta Bachelet, tal como lo denunció Rodrigo Román, abogado de la Defensoría Popular en declaraciones a la Radio de la Universidad de Chile. Román afirmó que sin embargo Bachelet no había sido afectada porque estaba protegida por “los ricos, los poderosos y los medios”, recordando además que “una de las ofertas de campaña de Bachelet para llegar al ejecutivo fue la no aplicación de la Ley Antiterrorista”, pero  “ lejos de no aplicarla, ha invertido cuantiosos recursos para condenar a los peñis [hermanos en mapudungun, la lengua mapuche]  sobre conductas terroristas”.

Continuando con su estela de represión, en septiembre de 2016, la lideresa mapuche Juana Calfunao fue condenada a 5 años de cárcel por negarse a aceptar la construcción de un camino que pasaba por su propiedad. Desde hace más de 20 años la comunidad Juan Paillalef a la que pertenece la lonko [jefe/a de una comunidad mapuche] mantiene un conflicto con el Estado debido a que se opone a la ruta trazada para tal vía que “dividiría a su comunidad y destruiría espacios sagrados donde se realizan ceremonias y rogativas, y además, su construcción no ha sido consultada de forma previa, libre e informada como lo determina el Convenio 169 de la OIT” según un reporte del portal digital chileno eldesconcierto.cl. En marzo de 2011, Calfunao encaró a la ex presidenta Michelle Bachelet en el Parlamento Europeo en Bruselas por la aplicación de la Ley Antiterrorista.

Bachelet siempre guardó silencio como presidenta y lo sigue haciendo en su nueva función de proteger a los amigos de Estados Unidos desde la ONU mientras utiliza su cargo para atacar a los que lo adversan, actuando de la manera servil y rastrera que la caracteriza. Incluso, inmersa en una patología conocida como Síndrome de Estocolmo, se ha encargado de proteger a los militares incursos en la violación de derechos humano durante la dictadura no moviendo un dedo para que fueran eliminados las cárceles cinco estrellas donde asesinos, violadores y torturadores pasan su maravillosa existencia en condiciones materiales óptimas. Es de suponer que esto también sea parte del acuerdo con el Pentágono, toda vez que hasta Sebastián Piñera, sin haber cambiado mucho, ha tomado medidas en este ámbito.

Así, en el desempeño de su  más reciente responsabilidad, Bachelet guarda absoluto silencio frente a las brutales violaciones de derechos humanos de las monarquías árabes aliadas de Estados Unidos, no opina sobre los ataques de Israel al pueblo palestino, no se inmuta ante el desastre humanitario que Arabia Saudita está produciendo en su guerra contra Yemen, tampoco se ha enterado que en Colombia todos los días asesinan activistas sociales, de derechos humanos y desmovilizados de las FARC, ha asumido mudez absoluta ante los crímenes del gobierno de Honduras, no se ha dado cuenta que todos los meses la policía de Estados Unidos asesina a ciudadanos negros solo por esa condición, ni ha hecho mención a la brutal represión y exterminio de migrantes en Estados Unidos y ha emitido una débil voz en la imprescindible condena a la ilegal detención de Lula.

Ella sabe que la sola evocación de cualquiera de esas flagrantes violaciones a los derechos humanos le haría perder su cargo, por eso prefiero asegurarlo aceptando entregar el informe que Washington hizo sobre Venezuela.

Resulta curioso darse cuenta que a diferencia de los otros tres presidentes de su alianza política que le precedieron, los que entregaron el poder a otro miembro de esa coalición, Bachelet en dos ocasiones traspasara el bastón de mando al pinochetismo en nombre de Sebastián Piñera y que en ambos casos, Estados Unidos le consiguiera un puesto en un organismo internacional para asegurarle una huida económicamente provechosa. Uno inocentemente podría preguntarse ¿Para quién trabaja?

Ella ha cumplido su parte y con Venezuela lo ha hecho con creces, con el mismo ímpetu, dedicación y esfuerzo con los que participó en la fundación del Grupo de Lima, creando condiciones nuevamente para justificar una intervención militar en Venezuela. Debe saber que si ello ocurriera, deberá ser acusada como una criminal de guerra, cómplice del genocidio que sobrevendrá.

Quiero repetirlo, no me interesa el informe que haya hecho Bachelet, no tiene ninguna validez, toda vez que fue elaborado antes de su visita al país, además según dicen los que lo leyeron, no incorporó ninguna de los datos que aportó el Estado venezolano, es decir fue un juicio sin derecho a defensa.

No se trata del informe, incluso si todo lo que ahí se dijera fuera verdad, el problema es si esa oficina posee real autonomía e imparcialidad para hacerlo y si la persona que lo conduce tiene la autoridad ética y moral para dirigirla. Evidentemente no. En esa medida es que carece de valor el informe que ha hecho. La impronta de su vida política anula la validez del informe.

Ella actuó como lo que es, una persona sin opinión que funciona a favor de quien le paga, nunca ha tenido criterio propio para nada, alejada de cualquier ética o compromiso con la humanidad. Hasta cuando su hijo, funcionario en La Moneda bajo su mandato presidencial, realizó actividades fraudulentas que la justicia está investigando, dijo que no sabía nada. Nunca sabe nada, otros saben por ella, otros piensan por ella.

Estimados lectores y lectoras, cree usted que con semejantes antecedentes, una persona puede hacer un informe de manera imparcial y objetivo sobre algo, sobre cualquier cosa, no sólo sobre derechos humanos. Imposible, la deleznable naturaleza de las acciones que ha realizado a lo largo de su vida política la retrata y la desnuda.

Recuerdo, cuando en Viena en el año 2006, en el marco de la Cumbre Unión Europea-América Latina, el presidente Chávez se reunió con ella por primera vez, al preguntarle si tras la reunión emergía alguna instrucción para el gobierno, el Comandante solo dijo: “Ella es la hija de mi General Bachelet”. Solo eso es. No le da para nada más.

FUENTE:

https://connuestraamerica.blogspot.com/2019/07/es-la-hija-del-general-bachelet-nada-mas.html?fbclid=IwAR3cKtzciFLO6g8CnbZbQHnJTdnQ0NcBE44k5XTY7xQv_AAG_Ea2rygEgjU

Los medios de desComunicación en América Latina. Por Jesús González Pazos

prensa_poder.jpg

Los medios de comunicación masiva en América Latina comparten con los del llamado mundo occidental las dos principales características que hoy les definen. De una parte, su alta concentración en cada vez menos manos, conformando auténticos oligopolios mediáticos; de otra, la homogeneidad ideológica para la defensa del sistema neoliberal.

Sin embargo, esos mismos medios latinoamericanos comparten entre ellos y de forma especial durante las últimas dos décadas, una característica más, específica del continente. Ante los nuevos escenarios de gobiernos de izquierda que se operan desde los primeros años del siglo XXI los medios de comunicación tradicionales desarrollarán una beligerancia extrema para con éstos últimos. Se reconvierten y asumen el rol de oposición política en un claro desbordamiento de sus funciones comunicativas e informativas, sustituyendo en gran medida a las fuerzas hegemónicas hasta entonces del sistema, ahora desubicadas, descolocadas ante los profundos cambios que se producen en ese escenario continental.

Hay que recordar, una vez más, que la práctica totalidad de estos nuevos gobiernos provienen de situaciones de agudas crisis sociales y económicas que se tradujeron de un lado, en fuertes protestas de la población por su empobrecimiento continuo y el aumento escandaloso de la brecha de desigualdades; por otro lado, en criminalizaciones y represiones constantes del sistema como mecanismos para frenar la protesta social. Sin embargo, la llegada a los gobiernos de las nuevas fuerzas sociales y políticas no es consecuencia de estallidos más o menos revolu­cionarios, sino de victorias electorales en absoluto respeto a la legalidad democrática en los diferentes países. Es importante remarcar esta realidad pues será, posteriormente, una constante la acusación a estos gobiernos de ser tiranías o dictaduras.

La articulación e implantación de medidas que cierran en alto grado el ciclo del neoliberalismo suponen programas de profundas reformas institucionales y sociales (asambleas constituyen­tes, autonomías indígenas, recuperación pública de sectores productivos estratégicos, extensión de derechos) que hacen tambalearse al propio sistema dominante durante las últimas décadas. Son momentos de emergencia de nuevos movimientos sociales (indígenas, campesinos, barriales, feministas) y de novedosos lide­razgos políticos (Hugo Chávez, Rafael Correa, Lula da Silva, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, Evo Morales, Fernando Lugo, Manuel Zelaya, José Mujica), que alterarán totalmente la escena geopolítica de América Latina. Por otro lado, aquellos sectores que fueron dominantes durante las décadas precedentes, las élites económicas oligárquicas y la llamada clase política tradicional asimilada y defensora del sistema neoliberal y capitalista, entran en una fase de desarticulación, de rencillas, de desorientación, resultado del fracaso de sus postulados neoliberales que no han provocado sino un empobrecimiento brutal de las grandes ma­yorías. Se puede afirmar también que junto a esas tradicionales oligarquías y partidos latinoamericanos los gobiernos occidentales (EE.UU y Europa) igualmente entran en una momentánea fase de desubicación sobre lo que realmente acontece en el continente latinoamericano.

Y serán precisamente los medios de comunicación masiva los que van a ir llenando ese vacío político y social hasta el punto de asumir la dirección en gran medida de la que se constituirá como oposición a los gobiernos de izquierda en todo el conti­nente o como refuerzo de aquellos otros que permanecen en el marco neoliberal. A partir de aquí, es fácil entender el clima de polarización, de enfrentamiento que se irá articulando desde estos medios hacia todas las medidas transformadoras que se vayan implantando y hacia la globalidad de estos nuevos gobiernos, y todo ello desde una evidente defensa de clase y de sus intereses económicos e ideológicos.

De esta forma, a la par que se empiezan a operativizar todo tipo de acciones contra estos gobiernos (sabotajes a la economía, boicot diplomático, los llamados golpes de Estado blandos…), serán los medios de comunicación los que jueguen un papel determi­nante en el intento de generar ambientes de convulsión social, de desgaste, de difamación, de manipulación de la opinión pública e incluso dirigiendo las orientaciones precisas para articular esas acciones antes señaladas y reconstruir las opciones derechistas y/o socialdemócratas, neoliberales ambas, a fin de recuperar el status quo anterior. La agresión informativa y comunicacional entra así en una fase importante, jugando un papel esencial en la lucha política y parapolítica contra los gobiernos progresistas y los movimientos sociales que ahora ocupan un lugar protagonista en la escena de los diferentes países. Veamos algunas de sus líneas de acción en este objetivo.

Serán estos medios, entre otras acciones, los que junto a europeos (españoles especialmente) y norteamericanos inician procesos de diferenciación entre «gobiernos buenos», los más afines al modelo como México, Colombia, Perú; y los «gobiernos malos», aquellos que mayor cuestionamiento hacen al sistema neoliberal hasta entonces dominante, como Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina. Y afinarán desde los primeros momentos el intento de división también al interior de este segundo hipotético bloque al separar a blandos (Brasil, Chile, Uruguay) de radicales, según el nivel de profundización de las transformaciones que propongan unos y otros. Todo es válido para generar división e impedir la constitución de una largamente buscada integración latinoamericana.

Una acción más, perfectamente coordinada, será la focali­zación de los ataques. Se coloca con preferencia en el punto de mira no a los gobiernos, parlamentos o movimientos en su totalidad, sino a los diferentes liderazgos. De esta forma, resulta más fácil manipular el imaginario colectivo, mediante la proliferación de artículos y editoriales, que señalan al líder como tirano, loco, ignorante o deshonesto y corrupto aún sin pruebas objetivas que sostengan estas acusa­ciones. De esta forma, el proceso que éste dirija quedará igualmente contaminado y descalificado.

Ligado a todo ello, en ese mismo intento machacón por focalizar los liderazgos, está la calificación de populistas. Aunque difícilmente habría una definición mayoritariamente aceptada de este término, se teje un halo de negatividad sobre quienes se dice que lo practican. Se habla así de los líderes de izquierda como populistas y como políticos irresponsables, demagogos, sin contenidos ideológicos claros, con actuaciones y discursos que apelan solo a la pasión y emoción de «las masas» y no a las ideas y a la razón. De esta forma, los medios de comunicación tradicionales consiguen dirigir sus ataques contra las caracte­rísticas personales de estos liderazgos y evitar entrar en análisis rigurosos y en la disputa narrativa sobre la validez o no de las políticas sociales o económicas que estos gobiernos tratarán de instaurar. La dialéctica política no interesa pues se saben perdedores, por lo que es mejor pasar el debate a términos populistas en el intento de la descalificación fácil y sin más explicaciones y/o consideraciones políticas.

Y este ambiente crea y recrea también las condiciones para los procesos de judicialización que se convierten ahora en una herramienta estratégica para destituir (golpes de estado blandos), desgastar o cerrar el paso a posibles nuevas victorias electorales imposibilitando su reelección o directamente encarcelando a esos liderazgos.

Estos son, en gran medida, algunos de los nuevos roles asumidos por los medios de comunicación masiva en América Latina en los últimos tiempos; además del ataque sistemático contra las medidas políticas y económicas que estos procesos irán definiendo y que suponen un cuestionamiento profundo del anterior régimen neoliberal. Teniendo esto muy en cuenta se puede entender mejor algunas de las circunstancias y coyunturas de los diferentes procesos que el sistema hoy teje y entreteje, con la complicidad de los medios de comunicación tradicionales, para recuperar el papel dominante perdido en las sociedades latinoamericanas.

11/06/2019

-Jesús González Pazos es miembro de Mugarik Gabe

@jgonzalezpazos

FUENTE: https://www.alainet.org/es/articulo/200356

Colaboración Eduardo Aragón, SICNoticias Lima, Perú.

Vida, pasión y… pronta muerte del Grupo de Lima. Por Sergio Rodríguez G.

Cumbre del Grupo de Lima (archivo)

En 1945, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, se constituyó un nuevo sistema internacional que daba cuenta de la correlación política de fuerzas en el planeta, pero que en gran medida respondió a la imposición de EEUU, el gran vencedor en la conflagración, sobre todo porque su territorio no fue tocado y su aparato industrial estaba intacto.

También concurrieron a la creación de esta situación la mínima cantidad de bajas que sufrió ese país en comparación con Europa y China y su participación de última hora (menos de un año) en la verdadera guerra que fue la que se desarrolló en Europa, a pesar que ha querido magnificar hasta hoy el carácter de las acciones bélicas contra Japón en el Pacífico y Asia.

Así, Estados Unidos modeló el mundo a su medida sin poder evitar que la Unión Soviética y China jugaran un papel protagónico, la primera por su gran potencial económico y su participación decisiva en la guerra, y China, que a pesar de haber quedado devastada tras 14 años de ocupación japonesa, hizo valer sus 540 millones de habitantes (más del 20% de la población mundial) para incorporarse a la nueva instancia de poder global: el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Estados Unidos añadió a sus dos aliados europeos: Gran Bretaña y Francia. De esa manera quedó configurado el verdadero poder mundial que vino a ser complementado en 1949 con la creación de la Organización del Atlántico Norte (OTAN), brazo militar de Estados Unidos en el mundo, en alianza con países militarmente subordinados.

Pronto, tal estructura tuvo su correlato en América Latina, solo que en su área de influencia directa, Estados Unidos no tuvo cortapisas para diseñar un ‘traje a su medida’, que se hizo efectivo tras el surgimiento del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) en 1947 y la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1948, lo cual concretó el ancestral sueño panamericano basado en la Doctrina Monroe.

Así como la Organización de Naciones Unidas (ONU) fue creada por 51 Estados, la OEA fue creada por 21, pero al ser expulsada Cuba en 1962 redujo su membrecía a 20 países. Los procesos de descolonización y desmembramiento produjeron una explosión de crecimiento que llevó a que hoy la ONU tenga 193 integrantes y la OEA, 34, tras la salida de Venezuela en abril pasado.

En el caso de la OEA, estos países a los que se agregó Canadá en 1989 acompañaron a Estados Unidos en casi todas sus acciones intervencionistas y violatorias del derecho internacional a lo largo de cinco décadas. México, tuvo la gloria de haber sido el único país en no haberse plegado a la decisión del organismo de romper relaciones con Cuba.

La OEA sirvió durante décadas para justificar, dar soporte, apoyar y coordinar acciones que sirvieron para que Estados Unidos cometiera todas sus satrapías en la región. Ningún país que tenga un gobierno decente puede dar argumento alguno que explique las razones de su permanencia en esa instancia del Gobierno de Estados Unidos que tiene forma de organización internacional.

Sin embargo, el proceso de descolonización que vivió el planeta a partir de la década de los años 60 del siglo pasado también llegó al Caribe, países pequeños pero con una clase política que salvo contadas excepciones, posee una alta formación política, cultural y educativa, un fuerte orgullo nacional y una honra y dignidad a toda prueba, produjeron una transformación en la correlación de fuerzas regional en favor de la democracia, la solidaridad, la humanidad y el respeto al derecho internacional y a la buena convivencia entre naciones. Los países grandes de América del Sur se dieron cuenta que existían cuando fue necesario recurrir a ellos para conseguir votos que necesitaba alguno de sus personeros, a fin llegar a la máxima jerarquía dentro de la OEA o a otro cargo de elección en un organismo internacional.

Antes que la OEA, el TIAR feneció cuando quedó expuesta la falsedad de sus sustentos durante la guerra de las Malvinas en 1982 en la que a Estados Unidos convenientemente se le olvidó la Doctrina Monroe poniéndose del lado de la potencia extra continental agresora, solo que en este caso se trataba de su principal aliado, criterio suficiente para dar aval a la embestida británica.

Posteriormente, la OEA también comenzó a desmoronarse, los países del Caribe y otras naciones que en ese momento tenían Gobiernos independientes en la región, presionaron hace exactamente 10 años, en junio de 2009, hasta que la OEA tuvo que aceptar la reintegración de Cuba al organismo de donde —como se dijo antes— fue expulsada ignominiosamente en 1962. Pero a la isla de Martí y de Fidel, poseedora de una política exterior independiente y soberana, no le interesó volver a formar parte de ese engendro imperial. Su cancillería comunicó : “Cuba no ha pedido ni quiere regresar a la OEA, llena de una historia tenebrosa y entreguista, pero reconoce el valor político, el simbolismo y la rebeldía que entraña esta decisión impulsada por los Gobiernos populares de América Latina”.

Estados Unidos se dio a la tarea de buscar un secretario general que viniera de las filas de quienes aparentemente no eran sus aliados para darle un barniz progresista a la institución. Lo encontró de la mano de la superficialidad y banalidad habitual de José Mujica quien propuso a su ministro de relaciones exteriores. Como es habitual, los renegados y traidores suelen actuar con más saña y alevosía que los abiertos enemigos. Parafraseando a Silvio Rodríguez, este tipo de alimañas necesitan “buscarse un rinconcito en sus altares”, es decir, en los altares imperiales.

Luis Almagro se plegó rápidamente al ideario de la Administración Trump que se ha propuesto violentar el derecho intencional y la propia estructura del sistema global y americano. En su alienada ambición de destruir a Venezuela, Almagro, ni siquiera escatimó en atropellar la propia Carta de la organización que dirige en el objetivo de lograr una expulsión que justificara legalmente la invasión armada a la República Bolivariana. Después de intentarlo todo sin éxito, se vio obligado a aceptar que el objetivo no había podido ser cumplido y acató sin inconvenientes que Estados Unidos creara una nueva instancia que se encargara de hacer lo que la OEA no pudo. Así nació el Grupo de Lima bajo la idea de la inminente caída del Gobierno de Venezuela.

17 países a través de diferentes modalidades se subordinaron a Estados Unidos después que este les ofreció participar de la rapiña que sobrevendría a la caída del Gobierno de Venezuela. Poco a poco algunos se fueron retirando al observar que la realidad marchaba en dirección contraria a lo que Estados Unidos les había prometido. Los caribeños que participaron de este inédito método de cartelizar la política, propia de organizaciones mafiosas y de delincuentes dieron progresiva marcha atrás.

Solo quedaron los 12 apóstoles que a diferencia de los que estaban con Cristo, se trataba de 12 Judas escuchando a su redentor que en este caso era el dios del mal, de la muerte, del envilecimiento, de la agresión, del avasallamiento y del dolor para la mayoría de los pueblos de la humanidad.

Resulta interesante, observar qué ha pasado con ellos. Entre los creadores del engendro estaban los mexicanos Enrique Peña Nieto y su canciller Luis Videgaray, de este nadie se acuerda, Peña Nieto solo sale en los medios por el rompimiento de su acuerdo matrimonial con Televisa, que lo obligó a casarse con una actriz de esa empresa a cambio de hacerlo presidente. Andrés Manuel López Obrador hizo retornar la política exterior de su país a su accionar jurídico tradicional de respeto al ‘derecho ajeno’ para construir la paz, alejándose en los hechos del Grupo de Lima.

El anfitrión del evento en agosto de 2017, Pedro Pablo Kuczynski no pudo cumplir su cometido, ni siquiera a pesar que se inventara una Cumbre de las Américas contra la corrupción a fin de ocultar sus propias acciones delincuenciales que hoy, después de menos de dos años en el cargo, lo tiene preso preventivamente para investigar sus actos al margen de la ley.

Juan Manuel Santos, el expresidente colombiano, hoy está más preocupado de su enfrentamiento con su mentor Uribe que de otra cosa. De su canciller, María Ángela Holguín, quien usó el cargo más para satisfacer anhelos personales que otra cosa, desapareció de la memoria de la mayoría. Tal vez, sus ‘virtudes’ no sirven al margen de la responsabilidad gubernamental.

A Michelle Bachelet, por servicios prestados, Estados Unidos le regaló un cargo en la ONU donde sigue sirviendo a su amo. Su canciller y principal activista del grupo de Lima, dirige un ‘partiducho’, cuya ideología está basada en el oportunismo político para obtener cargos públicos. Tras intentar transformarse en adalid de la guerra contra Venezuela y del libre comercio por órdenes de sus mentores en Washington, pulula sin éxito por los pasillos que transita la putrefacta clase política de su país.

Es cierto que Bachelet y Santos fueron sustituidos por satrapías similares en sus respectivos países, los nuevos cancilleres dan pena. El colombiano Carlos Holmes Trujillo, llegó al ridículo de pedir apoyo a Rusia, China y Cuba para derrocar a Maduro, lo cual, como ha reconocido públicamente el propio presidente Duque es una obsesión personal que lo persigue. Holmes Trujillo llegó hasta el extremo de viajar a Moscú para convencer a su colega Serguéi Lavrov de la necesidad de cambiar el Gobierno de Venezuela por vías distintas a las electorales. La respuesta negativa de Rusia fue contundente. El presidente Vladímir Putin no perdió el tiempo y no recibió al uribista.

Por su parte, Roberto Ampuero, que tanto empeño puso en poner a Chile en la vanguardia de la conspiración antivenezolana fue amargamente expulsado del gabinete del presidente Piñera y de su puesto como canciller. Ampuero junto a otros cinco ministros ha tenido que cargar con la responsabilidad por la abrupta caída del apoyo popular a Piñera que en la última encuesta llega solo a 26%, 15 puntos menos que en la anterior medición. El presidente le atribuye a Ampuero el fracaso de la operación Cúcuta del 23 de febrero cuando le aseguró que tras la entrada de la ayuda humanitaria a Venezuela, las fuerzas armadas se iban a quebrar y se podría instalar a Guaidó en el Gobierno del país.

Piñera se empeñó personalmente en tal despropósito y no ha podido superar el ridículo que le hizo pasar su canciller. La cara de circunstancia que mostró junto a Duque y Guaidó al día siguiente de la fallida invasión a Venezuela, fue clara expresión de su convicción de que Ampuero era un incapaz que debía ser removido, solo había que esperar el mejor momento para que pasara inadvertido. Y ese momento llegó esta semana. Ampuero se fue con más pena que gloria.

Mientras tanto, como dijo un importante dirigente de la oposición venezolana: “Si alguien llama por teléfono a Miraflores, el que contesta es Maduro”.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK Y LOS TEXTOS ESTÁN AUTOEDITADOS POR LOS PROPIOS BLOGUEROS.

FUENTE:

https://mundo.sputniknews.com/blogs/201906151087644313-grupo-lima-eeuu-america-latina-venezuela/?fbclid=IwAR2uEBfc3xXPUo13p7hk5hZKLshf0iekyElvoWWaF6zRoZa-FK5oIq1DjnM

Colaboración Eduardo Aragón, SICNoticias, Lima, Perú.